Aunque todos tocamos tangencialmente la relación del matrimonio con la Iglesia, quiero convertir esta dualidad en el centro mi entrada: nuestro Estado es declarado LAICO en el preámbulo de la Constitución del 91 (Julián)..
¿Por qué no debemos ligarlo con la Iglesia? Al intentar responder esta pregunta, no estoy de acuerdo con la posible respuesta de Mauricio, pues no podemos coger el camino fácil y decir que "ese problema ya está resuelto y enterrado en el pasado". Al contrario, debemos encarar la religión y darle el lugar que merece: 'de lejitos' con el Estado. Citando a Ximena: "Por otro lado, estoy de acuerdo tambien con Jean Carlo cuando afirma que la religion es un punto clave en la forma de pensar y de actuar de la sociedad colombiana". Sin embargo, lo que quiero dejar claro es que este no debe ser el punto de partida para tratar temas esencialmente independientes a la religión. La incoherencia radica en que el catolicismo, por ejemplo, tampoco apoya el uso de anticonceptivos, pero eso sí lo aprueba el Estado y regalan condones y la 'Pastilla del día después'.
.
Si bien en el debate Mariana, Fabio y yo aseguramos que al prohibir el matrimonio entre parejas homosexuales se viola más la Constitución que al permitirlo, también creo que, en términos religiosos, se ofende más a Dios discriminando al 7% de la población por su orientación sexual que integrándolos a la sociedad. Esto me recuerda a Tomás de Aquino, que proponía leer la Biblia tanto en sentido literal, como en sentido alegórico... Es que la clave está en empezar a leer integralmente tanto la Constitución como la Biblia, como cualquier otro texto.
.
Mi respuesta al fanático sería: "En misa puede juzgar el matrimonio homosexual como quiera, pero en la calle TIENE que aceptar que es una realidad, y que merecen los mismos derechos que usted". Honestamente, sí creo que se logrará. En el fondo, sí me imagino diciendo en el futuro - ojalá no muy lejano- : "¿Puedes creer que hace unos años no se podían casar?"
No hay comentarios:
Publicar un comentario